El miércoles por la tarde, un grupo de familias realizó una toma de terrenos ubicado entre las calles de La Mulita y El Pindo de Ciudad Evita, lugar que fue declarado como reserva natural a través de la ordenanza 24.247, sancionada por el Concejo Deliberante de La Matanza en 2015, refiriéndose a las 300 hectáreas de los bosques ubicadas entre el Río Matanza y la Ruta provincial 21.

Minutos más tarde la policía y un grupo de vecinos se presentaron en el predio para informarse sobre la toma e intentar mediar pacíficamente para que las familias dejen el lugar y el bosque sea preservado.

El área abarca alrededor de 300 hectáreas y en su interior contiene humedales que se asocian a la planicie de inundación del cercano río Matanza. La construcción de la ruta 21, que atraviesa los bosques, se realizó a una altura superior al suelo de los mismos y esta condición contribuye al escurrimiento del agua de lluvias hacia el centro de los bosques.

En noviembre de 2019, una situación similar aconteció en el predio cuando una mujer organizó un acampe mediante el cual aseguró ser dueña del terreno.

“Soy la dueña desde hace más de 40 años del predio ubicado en la calle El Pindo, en el cual me encuentro en las instancias finales del juicio por prescripción adquisitiva”, señaló Andrea Pulido en diálogo con Matanza Digital.

Allí agregó: “El real conflicto es que el campo no pertenece al municipio de La Matanza. No es una reserva porque, para respetar esa ley, ellos pasaros por alto que en el momento que lo declaran reserva ya estaba el juicio de prescripción adquisitiva”.

El año pasado, un vecino denunció a Pulido por promover la toma de estos terrenos. “Liberó el lugar para que otras personas tomen y copen” parte del terreno. Esta gente se instaló con la promesa de que iban a tener un terreno de 10 por 30 metros”, declaró .

Pulido reconoció tal acampe y reiteró que el mismo le pertenece a su familia. “Yo decido qué hacer con mi propiedad”, manifestó.