La semana pasada, el Instituto de Medios de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) difundió información relativa al protocolo contra la violencia de género que supuestamente la Universidad puso en práctica para recibir denuncias y acompañar a víctimas. Este medio hizo eco de la información y la difundió.

Sin embargo, desde la agrupación Estudiantes Autoconvocados UNLaM aseguran que el protocolo no está en funcionamiento y que la información difundida desde la Casa de Altos estudios es falta. “El protocolo no existe. Lo pedimos varias veces y no te dan ni el protocolo, ni la resolución que lo aprobó, ni el número de la resolución”, explicó a MD Gala, estudiante de la UNLaM e integrante de la agrupación.

Según la Universidad, en 2017 el Consejo Superior aprobó un “protocolo de acción institucional para la prevención e intervención ante situaciones de violencia o discriminación de género u orientación sexual”, que actualmente cuenta con un espacio para “brindar asesoría gratuita de manera presencial”, al igual que un correo electrónico (denuncias@unlam.edu.ar) y una línea telefónica (4416-2144) para realizar denuncias.

Sin embargo, los estudiantes afirman que el espacio de atención presencial no existe y que los otros medios de contacto tampoco están en funcionamiento. “Me entusiasmé al leer la noticia pero cuando llamé al número de teléfono, me atendió un tipo y me dijo ‘número equivocado y me cortó’. Imaginate que alguien que se anima a denunciar una situación de violencia la atienden de esa forma, es una situación de gravedad muy grande como institución”, cuestionó Gala.

MD se comunicó con el número solicitado y fue testigo de la misma situación denunciada por la joven: el número da equivocado. Para los estudiantes, la difusión de un falso protocolo es una respuesta a la presión que comenzaron a ejercer el alumnado y las diferentes agrupaciones de la Universidad, en reclamo por mecanismos institucionales para combatir la problemática que afecta, no sólo a estudiantes, sino también a docentes y otros trabajadores.

Gran parte de las denuncias se concentraron a través de la cuenta de Instagram “Arde UNLaM”, donde se publican denuncias anónimas de situaciones de violencia de género que se vivieron en el ámbito de la Universidad. “Es muy difícil denunciar a los profesores, porque después te ponen la nota y está en juego el título. Si hubiera un procedimiento real para solucionar estas cuestiones no tendría porque haberse creado una página de este estilo”, cuestionó la estudiante.