El progresista presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez.

La Unión Europea (UE) y Uruguay anunciaron que el jueves de esta semana se reunirá un grupo de contacto internacional para buscar una solución a la crisis que enfrenta el país caribeño. La reunión se llevará a cabo en la capital del país vecino, la ciudad de Montevideo.

Según difundieron en un comunicado conjunto del presidente uruguayo Tabaré Vázquez y la jefa de la diplomacia europea, la italiana Federica Mogherini, el grupo “apunta a contribuir y a crear las condiciones necesarias a la emergencia de un proceso político y pacífico que permita a los venezolanos determinar su propio futuro, celebrando elecciones libres, transparentes y creíbles”.

Asimismo, tendrá un plazo de “90 días para lograr un resultado positivo”. La creación del Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela (IGC), incluye a países de la Unión Europea (UE) y otros de América Latina y busca acercar una “posición neutral” sobre la crisis venezolana, favoreciendo la convocatoria a elecciones por sobre la intervención de otros países.

De esta forma, Uruguay lleva a cabo una ejemplar convocatoria a pacificar la situación en Venezuela, luego de otra semana agitada en la que se profundizó la división que existe en la sociedad, con manifestaciones a favor y en contra del cuestionado presidente chavista, Nicolás Maduro.

De manera antagónica, los gobiernos de los países con mayor peso del Cono Sur, Brasil y Argentina, se alinearon detrás de la estrategia que encabeza el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reconocer al titular de la Asamblea Nacional y autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó.

Lo peligroso de esta última jugada es no sólo la posibilidad de profundizar aún más la crisis, aumentando las fracturas que ya tiene hoy la sociedad venezolana, sino también favorecer el intervencionismo extranjero en la política de un país latinoamericano: en reiteradas ocasiones el gobierno yankee amenazó con intervenir militarmente Venezuela.

Así las cosas, los gobiernos de México y Uruguay presentaron en la ONU una propuesta de diálogo para Venezuela y participarán de la mesa de contacto uruguaya. El grupo lo forman la Unión Europea y ocho de sus países miembros (Alemania, España, Francia, Italia, Portugal, Holanda, Reino Unido y Suecia) y México, Bolivia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay.

El panorama, sin embargo, es complejo. La Unión Europea se encuentra dividida respecto de la situación que se vive en Venezuela. Alemania, Francia, Holanda, España y el Reino Unido siguieron la pauta marcada por Estados Unidos y, tras lanzar la semana pasada un ultimátum de ocho días para que se celebren elecciones en Venezuela, anunciaron su reconocimiento a Guaidó.

Del otro lado, Italia, Austria, Grecia y Luxemburgo, por el momento, no reconocen al líder opositor. Mientras tanto, el clima político en el país bolivariano sigue caldeado y este sábado, en medio de una multitudinaria marcha en la que celebró los 20 años del chavismo, Maduro reiteró que está dispuesto a convocar elecciones anticipadas, pero sólo legislativas.