La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, decidió tomar un préstamo de 50 millones de dólares para fortalecer el Servicio Alimentario Escolar (SAE) en medio de la crisis social donde los comedores de los colegios duplicaron o triplicaron su demanda.

El gobierno bonaerense llegó a un acuerdo con el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA) y tendrá una ejecución de 3 años, por lo que también se verá comprometida la próxima gestión provincial.

Esta nueva toma de deuda está amparada en los $68.500 millones que la Legislatura aprobó para ese fin. El costo final en pesos aún no está calculado por depende directamente de la cotización de la divisa norteamericana.

Esta asistencia al SAE tendrá los 50 millones aportados por FONPLATA y contará con otros 100 millones que aportará el gobierno provincial. El grueso de los recursos está destinado al Gran Buenos Aires.

Desde que Vidal llegó a La Plata, la deuda provincial trepó más de un 450% y, de esa manera, sextuplicó los compromisos que deberá afrontar la próxima gestión. Esto se agrava teniendo en cuenta que todos los compromisos asumidos por la administración actual fueron en moneda extranjera.

La deuda de la provincia de Buenos Aires pasó de 122.085 a 667.746 millones. Es decir, cerca de 80 de los 100 pesos que debe la provincia se generaron en la gestión de María Eugenia Vidal.

Esto despertó críticas en la oposición, sobre todo en los bloques que votaron en contra del presupuesto que se trató a finales del año pasado.