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El hecho ocurrió el viernes pasado, cerca de las 19 en el cruce de El Tala y Peperina, de la localidad de Ciudad Evita cuando, alertados por un llamado al 911, efectivos del Comando de Patrullas Centro se apersonaron en el lugar y hallaron el cuerpo de un joven en la vereda, a pocos metros de una vivienda (El Jume al 2000) en la que instantes antes se había intentado cometer un robo, explicaron voceros judiciales.

Los pesquisas determinaron que dos ladrones habían entrado a una vivienda situada en El Jume 2958, donde redujeron a una mujer y a su hija, quien alcanzó a pedir ayuda a los gritos por el balcón del domicilio. Ante los gritos de una de las víctimas, los delincuentes escaparon de la casa y uno de ellos, quedó en medio de feligreses que participaban de una procesión por el Viernes Santo.

Los voceros judiciales informaron que, aparentemente, vecinos de ese grupo (aún no identificados) comenzaron a perseguir a los asaltantes alcanzando solo a uno. Las personas que atraparon al joven identificado como Gustavo Marcelo Quispe, lo golpearon en diferentes partes del cuerpo, lo colocaron boca abajo, le ataron las manos con cordones y continuaron atacándolo hasta matarlo.

Voceros vinculados a la pesquisa informaron a Télam que el “silencio” de los testigos impidió por el momento identificar a los autores del linchamiento, que serían tres vecinos participantes del Viacrucis católico de Viernes Santo, por lo que el fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática Homicidios del Departamento Judicial La Matanza, Marcos Borghi, analizaba las cámaras de seguridad de la zona, entre otras diligencias.

En las últimas horas, el resultado de la autopsia confirmó Quispe murió por “hemorragia intracraneana” producida por los golpes que recibió.